lunes, 22 de octubre de 2007

Fin de semana en Milán

Me tocaron dos vuelos de Vueling y le dije a mi madre: ¡Vamonos para alla! Y eso es lo que hicimos.


Día 1: Cogimos el primer vuelo de la mañana el sábado y llegamos a Milán tan felices. Nos fuimos hacia la calle Buenos Aires y alli empezaron las compras. Una chaqueta que me recuerda a Audrey Hepburn, unos guantes amarillos, una camisa para mi papi... Y encima de todo eso me enamore de unos zapatos, pero como suele ocurrir no habia mi talla. Sonsaque a la mujer que habia otra tienda en la via Vittorio Emmanuel y alli que fuimos. Comimos antes que nada en un restaurante llamado Galleria, que tiene un precio razonable. Nos tomamos unos bellinis riquisimos, que tengo que hacer yo en casa en cuanto pueda y la lasaña más rica del mundo. Y toque unos Jimmy Choo. ¡Qué feliz estuve durante horas! No me atrevi a probarmelos, pero al menos los toque.


Nos vamos a nuestro hotel, despues de perdernos por la ciudad, porque no nos daba la gana coger el metro y nos dicen que han tenido una avería y nos trasladas. Mis pies querian gritar y matar al chico de recepción.

Día 2: Nos levantamos animosas, mucho más cerca de todo el centro. Al final el cambio fue para bien. Y de camino al Duomo nos encontramos con el Espacio Armani, la mayor tienda que existe. Y la curiosidad pudo con nosotras. Entramos en la tienda, en plan extrangeras, lo reconozco y nos tomamos un rico capuchino en el caffe Emporio Armani (6 euros las dos y comerte un bollo es gratis). Y el desastre llego. Nos encanto un collar. El estaba alli, nuestras tarjetas luchaban los salir del monedero y nuestro cerebro pensaba que era monísimo.

Mi mama, que es una mujer muy peligrosa: ¡Hagamos una locura! Te regalo el collar- me dice. ¿Y quien es el guapo que rechaza algo así? Mareo al chico probandomelo uno y otra vez, hasta que por fin lo compro. Con mareo y nauseas incorporado. ¡Es que era mucho dinero!

Yo tan feliz pensando que tengo algo de Armani, pero no muy feliz por la pieza en si. Hasta que por fin descubro que me gustaba otro modelo. Carrera antes de que salga el vuelo para poderlo cambiar.


El collar nuevo vale menos y no me devuelven el dinero ¿Qué hago? Me sobraban 50 euros y me tocaba buscar algo por ese precio. Pero evidentemente en Armani no hay nada por ese precio y como le tenia echado el ojo (o los dos) a unos guantes pense "total por una locura más no va a pasar nada".

Pues eso, al final me regalan los vuelos y el hotel me sale tirado y acabo pagando la diferencia con las compras.
¿Seguis pensando que sois las más derrochonas del planeta? Lo siento, pero el puesto es mio

PD: Por fin me probe los Jimmy Choo. Me los trajo el italiano más guapo del país. ¿No os recuerda a la Cenicienta?

PD 2: Prometo poner fotos en cuanto las tenga.
Un saludo

7 comentarios:

nine dijo...

TE ODIO MORTALMENTE!!!! TE HAS PROBADO UNOS JIMMY CHOO EN MILÁN, TE HAS COMPRADOS DOS COSAS, NO UNA, DOS, EN ARMANI, Y TE HAS IDO DE COMPRAS A UNO DE LOS PARAÍSOS TERRENALES!!!!!!!!!
Jajaja, en serio, quiero fotos yaaaaaaa!!!!!!!!!
¿Al italiano no le sacaste ninguna?

Lapija dijo...

No, lo siento Nine, pero es que le llegue a arrebatar el zapato y todo. El pobre se quedo cortado. Y como es logico no tuve oportunidad de tirarle una foto.

VOGUE dijo...

Joe...que envidia!!

Bueno...ya estas tardando en enseñarnos ese collar! y ponernos fotos de la city, que tiene que ser preciosa!

Besotes

Anónimo dijo...

Hola guapa, te he conocido a traves de Bea, y me ha encantado tu página, que pasada tu viaje, queremos fotos!!!!!!!!!!!!!!soy Elísabeth, y pronto seré bloguera en cuanto tenga un poco de tiempo, sois fantásticas.

Lapija dijo...

Muchas gracia Elisabeth y bienvenida al mundo blogero. En cuanto tengas el tuyo avisamos. Saludos

ceci dijo...

Je,je!, a ver las fotos...así nos acabas de matar de la envidia...Mi novio viaja bastante a Milán, Florencia, Paris...pero NUNCA me deja acompañarlo...porque soy una salvaje de las compras...Eso sí, es siempre me trae algún souvenir...

BoatoLuxo dijo...

pasé por tu blog, y no puedo evitar decirte que me ha encantado tu gata.
saludos para ti y cariñitos detrás de la oreja para ella.